Todos cuidados por máquinas de amante gracia (Richard Brautigan)

El poema bonito 

Me voy a acostar en Los Ángeles
     pensando en ti.
Orinando hace un rato
me miré el pene
     con mucho cariño.
Saber que estuvo dentro
tuyo dos veces hoy me hace
     sentir bonito.

3. A.M.
15 de enero, 1967


24 de diciembre 

Ella está zurciendo la lluvia con su pelo.
Ella está encendiendo la oscuridad.
     Gel / interruptor!
Es todo lo que tengo que informar.



Leche de tigre 

ZAS!
sin un polvo/ por 20 días

mi imagen sexual
vale una mierda.

Si estuviera muerto
no atraería
una sola mosca hembra.



3 de noviembre 

Estoy sentado en un café,
tomando una coca-cola.

Un mosco duerme
en una servilleta.

Tengo que despertarlo,
así puedo limpiar mis lentes.

Hay una chiquilla bonita que me gustaría mirar.



Flores para aquellos que amas 

Carnicero, panadero, fabricante de velas,
todos pueden pescarse una ETS,
incluso aquellos que amas.

Por favor, consulta un médico
si piensas que tienes una.

Te sentirás mejor después de todo
y así también aquellos que amas.



San Francisco
 
Este poema fue encontrado escrito en una bolsa de papel
por Richard Brautigan en una lavandería de autoservicio 
en San Francisco. El autor se desconoce.
Por accidente, pusiste
Tu dinero en mi
Máquina (#4)
Por accidente, puse
Mi dinero en otra
Máquina (#6)
A propósito, puse
Tu ropa en la
Máquina desocupada llena
De agua y sin
Ropa

Estaba sola.



Agujero estelar

Me senté aquí
en el perfecto final
de una estrella,

mirando a la luz
agotarse hacia
     mí.

La luz escurre
de sí misma por
un pequeño agujero
en el cielo.

No estoy muy contento,
pero puedo ver
como son las cosas
     remotamente.



Poema de amor 

     Es tan grato
despertarse en la mañana
     completamente solo
sin tener que decirle a alguien
     que lo amas
cuando tú no lo amas
     nunca más.

Estoy aquí en el departamento de una chica desconocida
 
Para Marcia
Estoy aquí en el departamento de una chica desconocida
Ella tiene sarpullido, un mal bronceado
     y no es feliz.
Se mueve alrededor
como la gesticulación distante de dos copas de cristal.

Ella abre y cierra cosas.
Ella da el agua,
y corta el agua.

Todos los sonidos que ella hace son lejanos.
Podrían venir de otra ciudad.

Cae la noche y la gente está asomada
en las ventanas de esa ciudad.
Sus ojos llenos del sonido
de lo que está haciendo ella.



Está lloviendo en el amor 

No sé qué es,
pero desconfío de mí
cuando me empieza a gustar mucho
     una chiquilla.

Me pone nervioso.
No digo las cosas correctas
o quizás comienzo
     a revisar,
          estimar,
               calcular
     lo que estoy diciendo.

Si digo, “¿Crees que va a llover?”
Y ella dice, “No sé,”
Empiezo a pensar: ¿Realmente le gustaré?

En otras palabras
me pongo un poco raro.

Un amigo mío dijo una vez,
“Es veinte veces mejor trabar amistad
     con alguien
que estar enamorado de esa persona.”

Pienso que es cierto, y además
en alguna parte cae la lluvia, programando flores
y haciendo feliz a los caracoles.
     Todo está siendo cuidado.

               PERO
si una chiquilla me gusta mucho
y empieza a ponerse realmente nerviosa
y de pronto comienza a hacerme preguntas divertidas
y se entristece si doy las respuestas erróneas
y dice cosas como,
“¿Crees que va a llover?”
y yo le respondo, “me tinca,”
y ella dice “Uh,”
y se ve un poco triste
en el cielo límpido de California
pienso: Gracias a Dios que estás, nena, esta vez
     en mi lugar.



¡Oye! De esto se trata todo
 
Para Jeff Shepard
Ninguna publicación
Ningún peso
Ninguna estrella
Ningún polvo

     Un amigo vino a la casa
hace unos días y leyó uno de mis poemas.
Hoy volvió y me pidió leer el mismo poema
una y otra vez. Después de que terminó
de leerlo, dijo, “Me hace querer
     escribir poesía.”



Nuestro hermoso qué sé yo de la costa oeste
 
Somos gente costera 
Solo hay océano más allá de nosotros. 
     —Jack Spicer
Me siento aquí soñando
largos pensamientos de California

al final de un día de noviembre
bajo un crepúsculo nublado
     cerca del Pacífico

escuchando a los Mamas and the Papas
SON BUENÍSIMOS

cantar una canción sobre romper
el corazón de alguien y escudriñarlo!

Parece que me voy a parar
a bailar la pieza.

     ¡Aquí voy!



La queja de la viuda 

No está lo suficientemente helado
como para ir y sacarle algo de leña
a los vecinos.



30 de diciembre 

A las 1:30 de la madrugada un peo
huele como un matrimonio entre
una palta y una cabeza de pescado.

Tuve que levantarme de la cama
a pasar esto en limpio sin
     mis lentes.



Amantes 

Cambié su pieza:
levanté el cielo cuatro pies,
removí todas sus cosas
(y el desastre de su vida)
pinté blanco los muros,
puse una calma fantástica
     en la pieza,
un silencio que tenía aroma,
a ella la puse en una cama de bronce
con blancas sábanas de satín,
y esperé ahí en el pasillo
vigilando su sueño, acurrucada,
con su rostro lejos
     de mí.



Un baile del cielo a mediados de febrero 

Baila hacia mí, por favor, como
si fueras una estrella
con años luz apilados
sobre tu pelo,
     sonriendo,

y yo bailaré hacia ti
como si fuera tinieblas
con murciélagos apilados como sombrero
     encima de mi cabeza.



¡Oye, Tocino! 

La Luna como
pícaro tocino
hace crujir su deseo

     (mientras)

Yo me amparo
en dos huevos
simplones.



Pasado el bajón de Halloween 

Mi magia está mal.
Mis hechizos dan vueltas por la casa
abatidos como perros viejos y enfermos
que con los ojos inyectados en sangre
riegan sus narices húmedas y frías.

Mis encantos arrumados
en un rincón como las
camisetas sucias de un gordo en verano.

Una de mis pociones murió
la noche pasada en su tiesto.
Parece un mantel egipcio
agrietado.



Hollywood
26 de enero de 1967 
a las 3:15 en la tarde 
Sentado aquí en Los Ángeles
estacionado en la calle secundaria
     de un barrio venido a menos,
mirando a lo lejos la palabra
     HOLLYWOOD
escrita en unas solitarias montañas,
estoy escuchando cuidadosamente
la radio de rock and roll
     (Lovin’ Spoonful)
     (Jefferson Airplane)
mientras con toda calma la gente
está sacando sus tarros de basura.



Se va enfriando 

Magia es el color de la cosa que vistes
con un dragón de botón
y un león de farol
con una zanahoria de collar
y un salmón en vez de cierre.

     ¡Oye! Me estás prendiendo: nena.
     Así es como se va enfriando.

          ¡Guau!



Desayuno de Albión 

Para Susan
La noche anterior (aquí) una muchacha larga y hermosa
me pidió escribir un poema sobre Albión,
para que ella pudiera ponerlo en una carpeta negra
que tenía bellamente impreso albión
     en blanco sobre la tapa.

Dije que sí. Ella está en la tienda ahora
comprando algo para el desayuno.
La voy a sorprender con este poema
cuando vuelva.



Cometas 

Hay cometas
que destellan de súbito
por nuestras bocas vistiendo
la gracia
de océanos y galaxias.

     Dios sabe,
     intentamos hacer lo mejor
     que podemos.

Hay cometas
conectados a sustancias
químicas que
extienden lenguas
para quemar
en el aire.

     Yo sé
     que lo hacemos.

Hay cometas
que se ríen de nosotros
por detrás de nuestros dientes
usando la ropa
de aves y peces.

     Nosotros lo intentamos.



El circo de la granada 

Estoy desolado en la dimensión
rodeando el cielo
como un ave de lluvia,

mojado de cabo a rabo
mojado de pies a cabeza.

Me siento como un rey ahogado
en el circo de la granada.

Juré el año pasado
que no iba a volver otra vez
pero me siento aquí en mi puesto habitual,
     goteo y aplaudo

mientras pasan las granadas
en sus metálicos disfraces.

25 de diciembre, 1966
Mi nariz está envejeciendo 

Sip.
Un largo y flojo septiembre mira
en el espejo
dice que es verdad:

tengo 31
y mi nariz está
     envejeciendo.

Comenzó cerca de
una pulgada
bajo el tabique
y se curva geriátricamente
     hacia abajo
por otra pulgada más menos:
     frenando.

Por suerte, el resto
de la nariz es joven
en comparación.

Me pregunto si las chiquillas
me querrán con una
     nariz vieja.

¡Ya puedo escuchar
a esas zorras sin corazón!

“Es lindo
     pero su nariz
es vieja.”



En el Instituto de Tecnología de California 

No me interesa lo inteligentes
que son estos hueones: estoy aburrido.

Ha estado lloviendo a cántaros todo el día
y no hay nada que hacer.
Escrito el 24 de enero de 1967 durante la residencia en el
Instituto de Tecnología de California.
Tu pololo bagre 

Si tuviera que vivir mi vida
con los hábitos de un bagre
en andamios de piel y bigotes
al fondo de un estanque
y tú fueras a visitarme
     una tarde
cuando la luna iluminara
mi casa oscura
permaneciendo ahí en el límite
     de mi cariño
y pensaras, “Es muy bonito
acá junto al estanque. Quisiera
     que alguien me amara,”
yo te amaría y sería tu pololo
bagre y alejaría esos solitarios
pensamientos de tu mente
y de repente tú estarías
     en paz,
y te preguntarías a ti misma,
“Pienso si habrá algún bagre
en este estanque? Se ve
como un lugar perfecto para ellos.”



Kit de reparación del karma: ítemes del 1 al 4. 

1. Consigue suficiente comida,
y cómetela.

2. Encuentra un lugar silencioso para dormir,
y duerme ahí.

3. Reduce la actividad mental y el ruido emocional
hasta llegar al silencio de ti mismo,
y escúchalo.

4.



Todos cuidados por máquinas de amante gracia 

Me gusta pensar (¡y
mientras más pronto mejor!)
en un prado cibernético
donde mamíferos y computadores
viven juntos programando
armonía recíproca
como un cielo limpio
que toca el agua pura.

Me gusta visualizar
(¡ahora mismo, por favor!)
un bosque cibernético
lleno de pinos y dispositivos electrónicos
donde los ciervos pasean en paz
entre computadores
como si fueran flores
de brote giratorio.

Me gusta creer
(¡tiene que ocurrir!)
en una ecología cibernética
donde somos libres de nuestras obligaciones
y volvemos a la naturaleza
reintegrados a nuestros hermanos
y hermanas mamíferos,
y todos cuidados
por máquinas de amante gracia.



Una vela buena para conversar 

Anoche tuve en mi pieza
una vela buena para conversar.

Estaba muy cansado, pero quería
que alguien me hiciera compañía,
     así que encendí una vela

y escuché su agradable
voz de luz hasta que me dormí.



Nueve cosas 

Es de noche

y una belleza numerada
se une al viento,

ríe alegremente con las
ramas de un árbol,

     aguanta su risa,

juega a bailar con la sombra
de un volantín que murió,

engatusa el cariño
de las hojas caídas,

y sabe cuatro
cosas más.

Una es el color
de tu pelo.



Una dama 

Su cara se agarra a su boca
como una hoja a un árbol
o un neumático a una autopista
o una cuchara a un plato de sopa.

Ella no puede despedir
     con una sonrisa
     a su pobre querido.

No importa lo que pase
su cara es siempre un arce
la autopista 101
tomate.



Viajemos por la Nueva Casa Americana 

Hay puertas
que quieren liberarse
de sus bisagras para
volar con nubes perfectas.

Hay ventanas
que quieren
ser lanzadas de sus
marcos para correr con
los ciervos por
los campos de la provincia.

Hay muros
que quieren vagar
con las montañas
por el crepúsculo
de la primera mañana.

Hay suelos
que desean digerir
sus muebles como
árboles y flores.

Hay tejados
que quieren viajar
dignamente con
las estrellas por
círculos de oscuridad.

de All watched over by machines of loving grace (1967)

 

 

 

2 comentarios en “Todos cuidados por máquinas de amante gracia (Richard Brautigan)”

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